Parecía perdido, ante un Cesaro que es claramente más completo y técnico que él, pero en el momento clave Sheamus supo aprovechar su demoledora pegada para noquear a su rival de una gran patada. El título de los Estados Unidos no cambia de sitio, se queda... en Irlanda.
Y nosotros también nos quedamos, porque esto no para, más leches a la voz de ¡YA!
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