Este año se conoce que no había suficientes abueletes (puedo sospechar porque) y han metido también a otros que no son ni luchadores ni tan siquiera tienen algo que ver con la lucha libre.
Uno de ellos es un niño que murió de cáncer. Muy bien, ¿por qué no? El problema es que el otro no es otro que el puto Gobernator. Si queridos si, el Arnold Schwarzenegger.
Qué vergüenza ver a grandes como Randy Savage o Kevin Nash (o incluso a un niño muerto) al lado del Terminator este. En fin, cosas de la WWE, que cada día está más pelota con artistas, políticos, personalidades, y más con uno que junta las 3 cosas.
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